jueves, 28 de mayo de 2015

Siempre hay esperanza

Llevaba un tiempo sin sentir la necesidad de escribir en el blog, muchos días sin encontrar pensamientos interesantes que compartir con vosotros, días que han pasado volando sin encontrar la inspiración que siempre ansío tener. Aunque bien cierto es que han sido unos días muy fructíferos en el ámbito profesional, puesto que he tenido la oportunidad de tocar en muchos sitios con diferentes grupos, y cada experiencia que me he llevado ha sido ciertamente enriquecedora.


Si algo es cierto en esta vida, es que siempre puede ocurrir algo inesperado, y sobre esa premisa quiero hablaros hoy; cuando una persona pierde la esperanza, sea en lo que sea, deja de pensar inmediatamente que algo pueda pasar, algo que cambie por completo su situación, un acontecimiento que, por ínfimo que sea, de un puñetazo sobre la mesa y vuelque las cosas.

Y entonces, es cuando la situación da ese mágico giro inesperado. Además, ironías de la vida, esto suele ocurrir cuando ya nos hemos rendido, cuando hemos dejado de luchar y nos auto concienciamos de la imposibilidad de que el ansiado cambio tenga lugar. 


Ese estado de rendición, por llamarlo de algún modo, hace que nuestras emociones se disparen al comprobar que, efectivamente, hay esperanza, que las cosas pueden cambiar y que tu no tienes por qué ser el motor del cambio necesariamente. A veces alguien hace ese cambio posible, a veces las cosas llegan por sí solas, como por arte de magia, la vida te da segundas oportunidades. 

Dicho esto, solo puedo contemplar la belleza del momento, disfrutar las magníficas oportunidades que me da la vida, sonreír cada día un poco más y animaros a que nunca perdáis la esperanza, sean cuales sean vuestros motivos de tristeza, buenas noches. =]