miércoles, 30 de septiembre de 2015

Microrrelato 1

El estaba absorto en sus pensamientos, ignoraba todo aquello que tenía a su alrededor. De repente sintió un leve cosquilleo en la espalda, como una especie de escalofrío que la recorrió de abajo a arriba, fue entonces cuando levantó la cabeza, se dio la vuelta y la vio; contempló la cosa más hermosa que se había echado a la cara. 

Sonrió.

sábado, 26 de septiembre de 2015

El poder de la mirada

Hace unos meses os hablé del poder de la sonrisa, como vi que os gustó bastante esa entrada, voy a seguir hablando de poderes; en esta ocasión os presentaré el poder de la mirada.

La mirada indica cómo miramos a alguien a través de los ojos, indica de qué forma nos dirigimos indirectamente a una persona. Al mismo tiempo, expresa infinidad de emociones: sentimientos, ideas, intenciones... la mirada, en mi humilde opinión, es la mayor fuente de información de una persona a nivel emocional. 

Usar la mirada para decir cualquier cosa a alguien es un poder maravilloso que deberíamos saber utilizar: a veces las palabras no son suficientes para expresar con claridad lo que sentimos, de hecho, muchas veces somos incapaces de articular una sola palabra en ciertas situaciones, entonces es cuando miramos a esa persona y tratamos de transmitir ese sentimiento que tenemos dentro y necesitamos sacar.

Muchas veces perdemos el control de nuestra propia mirada, es normal, ya que hay ciertas situaciones que superan a nuestra mente, la mirada se apodera de ella, pintando, exteriorizando lo que una persona tiene en su interior.

Como amante de la observación que soy, os recomiendo que aprendáis de las miradas de los demás, regocijaros en ellas, os ayudará a conocer mejor a las personas, no pierdan detalle, podrán descubrir auténticas maravillas. 

¡Feliz fin de semana!




viernes, 25 de septiembre de 2015

Egoísmo emocional

Darlo todo por una persona está muy bien, la quieres y estás dispuesto a hacer cualquier cosa por verla u oírla sonreír, eso te alegra los días y te hace sentir muy especial como persona, pero a veces no todo es tan bonito como lo pinto.

Bien cierto es que las cosas deben hacerse sin esperar nada a cambio y debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen, al menos eso es lo que me dicta la conciencia, pero... ¿Hasta qué punto es sano entregarse abiertamente a una persona? ¿Es lícito darlo todo por alguien que no da un duro por ti? ¿No sería mejor ser un poco más egoístas emocionalmente hablando?

Inconscientemente, al hacer algo por alguien, buscamos un "feedback" de esa persona, una retroalimentación, algo que nos llene y nos haga pensar que aquello que hemos hecho sirve para algo y está bien. De alguna manera necesitamos la aprobación de la otra persona pero... ¿Por qué? Pues porque cuando no obtenemos nada a cambio, nos sentimos vacíos, inútiles e incomprendidos...

A veces llegamos a odiarnos a nosotros mismos por cosas así, hasta el punto de destruirnos como personas.

Seguro que alguna vez os han dicho "haz esto por mí" y tu te preguntas: "¿y quién hace las cosas por mí?" "¿quién es capaz de reparar la frustración que obtengo cada vez que hago algo en vano?"

Señoras y señores, no sean esclavos de nadie, sois seres libres, dotados de una mente maravillosa y con capacidad de elección. Den sola y únicamente a las personas que os den, sean un poco más egoístas y no sentiréis que sois unos inútiles, porque ninguno lo sois.

Puntualizo brevemente que la gran mayoría de mis entradas no están basadas en hechos reales, son simulaciones que creo en mi mente, no me gusta hablar de mi vida personal por aquí.