miércoles, 10 de diciembre de 2014

Días negros

Hay días en los que es mejor no levantarse... esa frase la he podido oír y leer en una enorme cantidad de ocasiones, y lo cierto es que no puedo negar su veracidad, hay días de mierda en los que todo sale mal.

Son días en los que tu estado anímico no te permite mostrar tu mejor versión, días en los que realizar la más sencilla acción nos parece un mundo, días en los que no nos apetece hablar con nadie, días en los que nos machacamos mentalmente a base de pensamientos destructivos, días en los que no encontramos la motivación en nada de lo que hacemos... en definitiva, días negros.

Nuestros seres queridos, al ver nuestro estado anímico, tratan de animarnos y sacarnos una sonrisa, pero muchas veces resulta inútil, ya que, en realidad parece que queremos estar así, no hacemos nada por salir de esa situación. A veces ocurre que alguien especial hace de héroe y salva nuestro día, pero eso solo ocurre en ocasiones muy especiales y muy puntuales.

¿Qué puedo decir sobre estos días que os sirva de consejo? Pues nada, lo cierto es que no os puedo aconsejar nada, todos tenemos días malos, forman parte de nuestra vida y nosotros somos los únicos que podemos salir de esa dinámica negativa. 

Así que os deseo que no tengáis muchos días de este tipo, porque te dejan totalmente hecho trizas. ¡Intenten ser el héroe que salva el día!

sábado, 6 de diciembre de 2014

Persigue tus sueños

Cada vez que actúo en un sitio, ya sea con cualquiera de los grupos en los que toco, me siento realizado, siento una felicidad inmensa, incomparable, una felicidad que me llena y me hace sentir pleno.

Cuando ves que poco a poco vas cumpliendo tus sueños, es cuando realmente te sientes satisfecho, no existe felicidad mayor que esa. Evidentemente, detrás de la consecución de un sueño, siempre hay mucho trabajo y mucho esfuerzo que no se ve, pero que es determinante. 

Sin duda merece la pena invertir horas y horas en aquello que quieres lograr, a veces tardamos muchísimo en conseguirlo y nos desesperamos, pero cuando llega el momento de gloria, sentimos que hubiéramos esperado el doble y el triple.

Lo que quiero transmitir con todo esto, es la importancia de perseguir los sueños, de luchar por lo que uno quiere. En esta vida nadie te va a regalar nada, y todo tiene un precio, así que debemos tener espíritu luchador, y sobre todo, tener ilusiones y metas. Una persona sin ilusiones es una persona muerta en vida.

Persigan sus sueños, no se queden de brazos cruzados, debemos mover el mundo en el que estamos, espero que muchos sintáis esa felicidad indescriptible de la que os he hablado.

viernes, 5 de diciembre de 2014

El poder de la sonrisa

Muy buenas a todos, antes de nada, quiero daros las gracias por tantas visitas que he recibido en el blog, ayer me dio por mirar el número de visitas del blog y mi reacción fue de asombro, no esperaba que tanta gente leyera mis entradas, así que estoy muy feliz. Actualmente estoy cargado de compromisos musicales, pero quiero aprovechar este pequeño momento de relax para hablaros de algo muy bonito, las sonrisas.

Cuando una persona sonríe contrae muchos músculos de la cara, pero parece que su alma se relaja, lográndose así una armonía perfecta. Además sonreír produce endorfinas, las endorfinas podrían llamarse "moléculas de la felicidad", ya que son las que permiten a las personas disfrutar de la vida, sentirse deleitados por muchas cosas y resurgir con facilidad de las crisis personales sin demasiadas cicatrices emocionales.

Además de la satisfacción personal que proporciona una sonrisa, también hay que destacar la cantidad de emociones que se transmiten con una sonrisa, existen muchos tipos de sonrisas: transmitimos felicidad, alegría, complicidad, amor, cortesía, esperanza... y un largo etcétera de sentimientos positivos, aunque, eso sí, debemos evitar a toda costa las sonrisas falsas, pienso que transmitir sentimientos erróneos está muy feo.

Las sonrisas nos reconfortan, nos ayudan a relacionarnos plácidamente con las personas que nos rodean, y, a veces son tan bonitas, que nos enamoran. Así que, sin más dilación, os animo fuertemente a que no dejéis nunca de sonreir, la sonrisa mueve montañas, aunque estéis pasando por un mal momento, ella nos ayuda a que todo sea más llevadero, así que no lo duden, sonrían y sean felices.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La gente borde

Hay personas que son simpáticas, personas más o menos alegres, personas más o menos sociables... y luego están los bordes.

Son el tipo de persona que considero insoportable, el tipo de persona que más me cuesta tragar, son personas que, de manera totalmente gratuíta e innecesaria, se comportan de manera desagradable con todo el mundo, son así, lo saben y lo disfrutan, que es lo más grave.

Son felices siendo bordes, lo consideran un arte que solo ellos poseen, cuando ser borde resulta ser lo más sencillo. Desprenden un aire de superioridad, te miran por encima del hombro, te toman por tonto, te ridiculizan si pueden, son extremadamente competitivos y, lo peor de todo, es que tienen muchos seguidores

Muchas veces me pregunto: ¿Dónde está la sensibilidad de estas personas? Quiero pensar que tienen su corazoncito, pero no hay quien lo encuentre, las personas bordes son muy frías y difíciles de acceder. 

Así que esta entrada va dedicada desde mi corazón a las personas bordes, eso es lo que pienso de vosotros, ojalá algún día sintáis en vuestras carnes lo que quema el fuego que soltáis.

martes, 2 de diciembre de 2014

El desamor

Seguramente, alguna vez habréis sentido algo por alguien, pero no me refiero a un sentimiento cualquiera, me refiero al amor, ese sentimiento que nos vuelve locos e irracionales, ese sentimiento que nos hace llegar a lo más alto... pero también a lo más bajo.

Cuando nos gusta una persona, lo primero que queremos saber es si ese sentimiento es mutuo, si hay algún atisbo de esperanza en que esa persona se fije en ti y pueda llegar a producirse la magia. 

A veces las cosas son muy fáciles, la otra persona siente exactamente lo mismo que tu, os conocéis, emcontráis muchos parecidos, os sentís cómodos y todo lleno de florecitas es amor y felicidad. En ese caso las cosas fluyen cómodamente como una trucha en el río. 

La mayoría de las veces, en cambio, no es tan sencillo, y es que esta entrada va dedicada a aquellas personas que son vilmente rechazadas (me voy a poner muy dramático, aviso).

Cuando el amor no es correspondido sentimos como un pinchazo en el estómago, una espina que se nos clava y solo nos transmite dolor. En ese momento lo único que queremos es que la tierra nos trague, pasamos un mal rato cuando alguien nos rechaza, porque en nuestro subconsciente está siempre la esperanza de que nos van a decir lo que queremos oír, y claro, cuando resulta que las cosas no salen como uno espera, caemos en la desolación.

Evidentemente, cada uno siente y padece a su manera, esto que yo os digo es una visión muy personal. El amor no se puede medir, es como el dolor, de carácter sumamente subjetivo.

No quisiera seguir regocijándome en el dolor que una persona siente cuando es rechazada, todos sabemos muy bien qué se siente y machacar el dolor solo conlleva más dolor.

Por lo cuál, el mensaje que quiero transmitiros no es otro que este: nunca permitáis que un rechazo amoroso dañe vuestra autoestima, cada uno de vosotros es válido tal y como es, tan solo debéis dar con la persona adecuada, y eso, tarde o temprano, acaba llegando. Nunca cambiéis por nadie, os tienen que querer por como sois, nunca por como quieran que seáis. Nunca sufráis por quien no lo merece ni os rebajéis, vuestro orgullo es lo único que tenéis para siempre, no lo perdáis por nada del mundo. Por último, y no por eso menos importante, nunca busquéis una alternativa rápida para apaciguar el desamor, podríais acabar haciendo daño a otra persona, y eso sí que está feo.

Señoras y señores, el desamor es una parte más de nuestras vidas, debemos abrazarlo y aprender de el, por duro que suene.