Hoy es domingo y, como no sabía sobre qué escribir, he pensado que lo mejor sería hablaros sobre los domingos. Os voy a dar una visión personal sobre lo que pienso acerca de este día de la semana.
Los domingos son una mierda días sumamente aburridos, nos levantamos tarde porque el sábado, normalmente, nos acostamos a las tantas y permanecemos el resto del día inertes, sin hacer nada.
Nadie sale un domingo, no nos engañemos, no pega salir por la noche estando el lunes a la vuelta de la esquina.
El transcurso de un domingo normal y corriente consiste en llevarse todo el día en pijama metido en casa sin hacer nada, bastante aburrido y pensando en que mañana es lunes y la agonía será aún peor.
Muy de vez en cuando, los planetas se alinean y te surge un plan, algo que te saca de casa y te hace creer que vives en un sábado. Los planes más típicos de un domingo son: jugar al fútbol o ver un partido, dar un paseo porque hace buen tiempo, ir a casa de un amigo a jugar al fifa... y en mi caso ensayar, pero eso lo hago a diario y no es extraordinario.
Los domingos te impregnan de una atmósfera que parece estar cargada de energía negativa, parece que estás todo el día cansado, cansado de no hacer nada, y caes en lo que en mi familia llamamos "la molisie" un estado en el que no te puedes menear del sofá, un estado de lasiedad pura y dura... y así, señoras y señores, son nuestros queridos domingos.
Como conclusión, y para ser positivos, os animo a que intentéis cambiar esa dinámica de domingos de mierda aburridos. El día tiene 24 horas y siempre hay un huequito para hacer de cada día algo único y especial, solo tenemos que encontrar la motivación y las ganas de menearnos del sofá e intentar cambiar el transcurso de los acontecimientos.
Cojan al toro por los cuernos, tomen las riendas de vuestras vidas. ¡Buenas noches y feliz semana!
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